domingo, enero 01, 2006

Proclama


Es de la naturaleza de cada ser poseer un alma, tal vez un alma sensible en la que se alojan nuestras mas profundas memorias, a las que acudimos en aquellos momentos de ciega tribulacion, es asi que cuando recorremos el sendero de caida del abandono nos aferramos a lo mas puro que mora en nuestro ser...¡el amor!
Por eso ahora que me siento como el segundero de un reloj sin cuerda...¡ me niego a morir!